Cambios en las prácticas diarias para mitigar la ola de calor
En la residencia Otxartaga, ubicada en Ortuella, viven 120 usuarios que están adaptando su rutina diaria a las altas temperaturas. Cada día, personas mayores como Maite López de la Calle asisten al gimnasio con la ayuda del fisioterapeuta Gaizka Ruiz Medrano. Su objetivo es regresar a casa y asistir el próximo otoño a una función de teatro en Madrid. Debido a las altas temperaturas, se han tenido que modificar las adaptaciones y la fuerza.
La principal recomendación de las autoridades sanitarias es la hidratación constante, así como una alimentación más ligera. En la residencia Otxartaga, se ofrece agua fresca en varias ocasiones, y el consumo de frutas ha aumentado. Los platos del día se preparan con gazpacho o ensalada. La cocinera Sonia Chamorro elabora los platos en las primeras horas de la mañana.
Las salas comunitarias están ventiladas, y los mayores desean participar en actividades a temperaturas más suaves. Sin embargo, la rutina diaria se adapta a esta situación, pero se están tomando medidas de seguridad, como cerrar la terraza y limitar las actividades al aire libre.
Como resultado, las salidas de la residencia también deberán ser pospuestas para evitar el impacto de este calor.




